Pirámides roja, Saqqara y Giza: desafiando a 4500 años de historia

 

Vivimos sobrecargados de información incluso disponemos de mucha más de la que nuestro cerebro puede procesar. Textos, fotos, películas, documentales, exposiciones, etc, hacen que a veces perdamos la ilusión o la capacidad de impresionarnos. Ese contenido deja volar nuestra imaginación hasta tal punto que nos hace sentir que ya hemos estado ahí, que sólo nos falta el selfie.

Con las Pirámides de Giza esta teoría no funciona porque superan con creces cualquier expectativa. La única forma de sentirte pequeño y tonto por más de una hora es estar enfrente de Keops, Kefren y Micerinos. Y digo, sentirse tonto, porque a pesar de que somos la generación más informada, no somos ni de lejos los más “apañaos”.

Y eso lo entiendes cuando tienes delante de ti una pirámide construida hace 4500 años y con 147m de alto que se mantiene en pie, desafiante, como si supiera que nunca va a caer. ¡Qué así sea!. Las únicas pistas del paso del tiempo son Sigue leyendo

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El Cairo: comer, cenar y tomar algo

 

Si hay algo que me ha gustado de El Cairo son los roof tops no sólo por las vistas sino porque quedas aislado del molesto ruido de la ciudad, algo totalmente necesario en El Cairo.

Para llegar a mis roof tops favoritos y tomar algo tendrás que entrar en estos hoteles y coger los desastrosos ascensores hasta la última planta:

  • “Hotel Nile Zamalek”: perfecto para ver atardecer y como El Cairo cambia de luces.
  • “Hotel Tonsy Hotel”: se ve el Nilo pero un poco más lejos. Lo mejor, cervezas baratas.
  • “Hotel King”: no está pegado al Nilo pero es el más cómodo para sentarse y además tiene billar.
  • Los restaurantes también me han parecido de calidad especialmente la comida de middle east y cualquier plato con pollo (no esperes una buena pizza o pasta). En estas tres opciones, la cuenta sin cerveza no superó los 10€:

  • “Taboula” (Garden City): restaurante libanés con
    Sigue leyendo
  • Luxor: los ingenieros de la muerte

     

    En el antiguo Egipto me ha dado la impresión de que la muerte era más importante que la vida. Si de algo se preocupaban los faraones era de tener preparado el sitio donde reposarían sus restos mortales. Esto eran verdaderas obras de ingeniería que pasaron de ser pirámides visibles a kilómetros de distancia a galerías bajo tierra que pasaban desapercibidas para el resto del pueblo evitando así el saqueo de los tesoros.

    Esta parte de la historia se puede recorrer desde Luxor cruzando en una barca pública del Este del río Nilo al Oeste y alquilando una bicicleta que te llevará a recorrer el templo de la reina Hatshepsut y el valle de los Reyes.

    En contra de todas las leyes, Hatshepsut fue la primera reina de Egipto aunque a los historiadores del costó llegar a esta conclusión pues en muchos de los relieves que han perdurado aparece vestida como chico e incluso con barba postiza. No fue un reinado que destacara por la batallas o conquistas pero si dejó el legado de muchas renovaciones y construcciones como el obelisco del templo de Karnak. Su ingenio venció a nuestra ignorancia.. Sigue leyendo

    Luxor: ¡Qué extraño emocionarse al despedirse de piedras!

     

    La antigua Tebas, los exploradores franceses quedaron sorprendidos por el tamaño de esta ciudad y llegaron a compararla en extensión con París. Seguramente en aquella época no habría tropecientos incansables hombres ofreciéndoles montar en calesa o dar un paseo en felucca.

    El diseño de la ciudad de Luxor muestra las creencias egipcias. El río Nilo cruza la ciudad de Sur a Norte, quedando en la parte Este, por donde sale el sol (el dios Amon Ra), los templos donde hacían vida faraones, sacerdotes y la zona donde vivía el pueblo. El otro lado del río Nilo, el Oeste, por donde se oculta el sol y desaparece el dios Amón Ra, se asocia a la muerte y por ello los faraones construyeron aquí sus tumbas.

    Al templo de Karnak llego dando un paseo de 3km por el borde del río Nilo y dispuesta a cruzar siglos de historia en pocos pasos. La entrada te recibe con una sucesión de esfinges con cabeza de carnero que conducen a la sala hipóstila, un verdadero bosque de 134 columnas de papiro talladas cuya base es casi es mi altura.

    En la siguiente sala encontramos el obelisco. Es, todavía a día de hoy, desconcertante como los egipcios pudieron Sigue leyendo

    De Aswan a Luxor navegando por el río Nilo

     

    El río Nilo que yo he visto no tiene nada que ver con el que relató Gustave Flaubert en “El Nilo. Cartas de Egipto” en 1970 o el río Nilo que describió Terenci Moix en 1970 en sus “Cartas a la sombra de los faraones”. Pero estas lecturas me han servido para comparar el antes y el ahora del río y para darme el privilegio de viajar al pasado.

    El río Nilo fue, es y será una fuente de inspiración para escritores, cineastas, historiadores, fotógrafos, pintores, arqueólogos, etc, pero también fue, es y será la fuente de 6853km que da vida a Egipto y que hace posible que este país este habitado. Esto hace que en un basto territorio donde el desierto lo quiere devorar todo, la mayoría de los 97 millones de egipcios, viva apiñada en las cercanías del río Nilo.

    A mil kilómetros de la desembocadura, zarpando en Aswan, noto que las orillas del río Nilo han evolucionado de forma distinta. Mientras en el lado Este veo tren, carreteras decentes y edificios feos que descolocan el paisaje, en el lado Oeste se mantienen los pueblos de casas bajas y los cultivos. Más tarde pude comprobar que cuánto más al Norte navegas, más desarrolladas están ambas orillas del río Nilo

    Estas primeras horas navegando también me han dejado pensativa acerca de la anchura del río. En la distancia, los barcos de mercancías y cruceros parecen de juguete y aunque las orillas siempre están visibles la distancia hace que no se pueda apreciar cómo transcurre la vida entre las palmeras.

    A lo largo del cauce del río Nilo se encuentran templos, como el de Kom Ombo, Sigue leyendo

    Aswan: acercándome a la cultura nubia

     

    Finales de Marzo y el sol ya abrasa. Cualquier vida ya sea persona, animal o planta que habite en Aswan y alrededores le debe su existencia al río Nilo. Si no fuera por este agua, el desierto lo abarcaría todo con la crueldad propia de este ecosistema y por eso yo digo que Aswan es como un oasis.

    Y también me parece un oasis si hablo de la población que habita estas tierras: de pasaporte egipcio, de raza negra, de carácter serio pero honesto y de corazón y alma nubios. Marcan la diferencia, no tienen nada que ver con los egipcios que he conocido según he viajado rumbo norte.

    Aswan es uno de esos buenos recuerdos que me llevo después de 20 días viajando y trabajando en Egipto y por eso me atrevo a recomendarte esto:

    Subir a la tumba de los nobles, 60 pounds

    Cruza en el ferry público (2 pounds) al lado oeste del río Nilo. En sí las tumbas no me parecieron espectaculares pero la vista desde la cima es de las mejores panorámicas que he visto del río Nilo. Se ve claramente como la arena del desierto le quiere ganar terreno al río y como la anchura del río permite que haya muchos islotes.

    Visitar pueblos nubios sin ningún turista

    Al igual que las tumbas de los nobles, este plan se hace en el lado Oeste del río Nilo. Alquila la bicicleta en la guesthouse Bet El Kerem y recorre la carretera que te sitúa entre el río Nilo y las comunidades nubias. Sigue leyendo

    El Cairo: reflexiones de una principiante

     

    Es más fácil frotar una lámpara y que salga un genio que encontrar un taxista honesto en El Cairo. Los intento evitar porque me taladran la cabeza con el regateo y no me fío pero cuando llegas al aeropuerto por la noche, no te queda otra. En este caso fueron 200 libras (unos 9€) y la impresión de que en El Cairo siempre hay atasco sea la hora que sea.

    El libro “Taxi” de Khaled Al Khamissi deja entrever que además de taxistas y timadores son humanos que sienten y padecen “Divido mi día en tres partes: una para el taxi, otra para mi mujer e hijos y otra para pescar en el Nilo y purificar mi alma”. No obstante, yo siempre que puedo cojo el metro de El Cairo por 2 libras y voy tan a gusto en el vagón de mujeres.

    En El Cairo esperaba ver menos chilaba en ellos, más melena al aire en ellas y ninguna mujer cubierta totalmente. Sin embargo, el primer viaje en metro y furgoneta me hace cambiar de idea. Sigue leyendo

    Egipto: ¿cómo comprar billetes de tren online a precio egipcio?

     

    Partía de la base de que a unos amigos por el trayecto El Cairo-Aswan en tren les cobraron 80€ para ir en una cabina de turista. Y me negaba a creer que no hubiera otra opción. Cuándo empecé a buscar información sobre cómo comprar billetes de tren en Egipto me encontré con lo siguiente:

    • Que un turista sólo puede comprar billetes a precio de turista bien a través de una agencia o el counter de turista de la estación. –> Falso.
    • Que para comprar un billete a precio de ciudadano egipcio sólo se puede hacer en una máquina de la estación –> Falso.
    • Y que lo anterior es imposible porque las máquinas no están en inglés. –> No lo sé.
    • Y que si compras el mismo día que viajas es posible que no haya sitio libre. –> Cierto

    Finalmente compré los billetes de tren para viajar por Egipto online y pagando con tarjeta. Por mi experiencia, no se si siempre es así: LA COMPRA ONLINE SE HABILITA 15 DÍAS ANTES DE LA FECHA DE SALIDA.

    Para ello tienes que entrar en la web de los trenes de Egipto equivalente a nuestra “renfe”,click aquí, poner la página en inglés y hacerte una cuenta completando un formulario con tu nombre, apellidos, nacionalidad, pasaporte, nombre de usuario, password, email, teléfono y escribiendo el código de verificación.

    Una vez creada la cuenta haz login con tu nombre de usuario y contraseña. Para continuar tendrás que aceptar las condiciones. Sigue leyendo

    Shanghai: enfrentándome a China

      

    Este viaje no ha tenido un esencia puramente turística porque he pasado muchos horas en la oficina pero me ha dado tiempo a sentir que Shanghai es una burbuja para chinos, algo diseñado a medida con precisión milimétrica por y para ellos. Aunque estuviera aquí años y años creo que nunca podría sentirme parte de esta sociedad.

    Shanghai me ha hecho pensar en el comportamiento de las personas. Tanto China como India tienen más del mil millones de habitantes pero mientras en Shanghai la masa camina siguiendo unas normas cual ejército, en Nueva Delhi nadie entiende de reglas. Esto pinta dos sociedades similares en tamaño pero gobernadas de distinta forma.

    También he notado que Shanghai es mucho más cerrada que Hong Kong y Taipei: no se habla inglés, internet está muy bloqueado (google, whatsapp, gps, redes sociales…), hay muchos carteles no traducidos a nuestro alfabeto y si vas a un restaurante necesitas foto para entender el menú. Esto hace de Shanghai una ciudad exótica pero complicada cuando te estas iniciando en China.

    En Shanghai la barrera del idioma, o hablas chino o estas jodido, Sigue leyendo