Los barrios de Buenos Aires

Me gusta, no me gusta, me gusta, no me gusta. Esto ha sido un vaivén de sentimientos.

Probablemente, la decepción haya venido al llegar a Buenos Aires y encontrar que tiene las mismas carencias que otras grandes capitales latinas. Los rascacielos le dan un aire de ciudad desarrollada pero tras ellos se esconde lo de siempre, pobreza e inseguridad.

Pero no le voy a quitar el mérito a Buenos Aires. Me gusta que cada barrio tenga su sabor, su música y su esencia. Me gusta que cada barrio linde con otro totalmente distinto.

La mañana del domingo es igual a barrio de San Telmo. A lo largo de la calle Defensa, te acompañan pintores, el sonido del tango, las antigüedades, artesanías, puestos de sifones, de parrillas para comer choripanes y el personaje más famoso del barrio, Mafalda “Paren el mundo que me bajo”.

mafalda san telmo

El barrio porteño de La Boca es uno de los más populares no solo por el estadio La Bombonera” del Boca Juniors sino también por “el caminito” donde se agrupan las casas de madera y chapa hechas por los marineros italianos que emigraron a Buenos Aires. Los pocos recursos hicieron que las casas fueran multicolor ya que usaron la pintura que sobraba de los barcos.

El barrio perdió importancia cuando el puerto de Buenos Aires se desplazó hasta lo que hoy es Puerto Madero. El caminito evoca tiempos pasados, por las calles suena el tango de Gardel, pero los aledaños son decadentes y más allá de la luz del día, el barrio se convierte en territorio comanche.

el caminito buenos aires

En el barrio de La Recoleta no he parado de pedalear porque aquí están los mejores parques de la ciudad. Busca unos bancos gigantes que seguro que no los has visto en otro país 😉

Pero lo más espectacular de La Recoleta, por donde se pasean las familias acomodadas, es el antiguo teatro Grand Esplendid construido en 1919. Hoy en día es la librería El Ateneo con nada más y nada menos que 200.000 libros. Se abre el telón y el escenario es una cafetería. Por una vez, los palcos del teatro no son para ricos, porque cualquiera se puede sentar a leer.

el ateneo buenos aires

“El Tango es tan antiguo como el hombre, nació con el primer dolor en el alma”. No me iba a ir de Buenos Aires sin ver tango. Nos han recomendado sitios como “La Viruta”, “La confitería ideal” o “El boliche de Roberto” pero finalmente fuimos a La Catedral en el barrio de Almagro

Dentro de esta fachada que parece propia de una nave abandonada o un sitio ocupado, se esconde el arte del tango. Si te animas a una clase de tango, la pista es toda tuya y si no pues toma asiento, bebe unas cervezas y disfruta de ver a la gente bailar.

tango la catedral

El barrio de Palermo, en torno a la calle Fitz Roy, tiene multitud de restaurantes. En Buenos Aires se come muy bien y si vienes con euros, restaurantes de cierto nivel te salen baratos. “La cabra” o “Siga la vaca” son ejemplos de exquisitas cenas de carne y vino.

Ayer elegimos “Campo bravo”. Empanada de entrante, ojo de bife de plato principal con acompañamiento de puré de patata y vino, 20 euros en un sitio con un ambiente digamos muy elegante.

campo bravo

Hasta aquí mi parte favorita de Buenos Aires. A otros barrios céntricos como San Nicolás no he conseguido encontrarles encanto. Las calles estaban sucias, olían a mala combustión de motor antiguo, eran estrechas, ruidosas y atestadas de tráfico. Ni el obelisco, ni la plaza del congreso, ni la decepcionante casa rosada en obras me han causado emoción alguna.

Muaks 🙂

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