29-30 Leh y el monasterio de Thiksey

 

Estoy en uno de esos rincones del planeta que muchos ni saben que existe. Estoy en uno de los sitios más inaccesibles de La Tierra ya que Leh permanece ocho meses al año sin comunicación por carretera ya que las vías que conducen a Manali y Srinagar se encuentran cerradas por la nieve.

Leh es tal cual me lo imaginaba: árido, muy montañoso, amigable, en un principio asfixiante porque estamos a 3600 metros, con un ambiente turístico de aire montañero y una población budista de ojos rasgados, tez morena, piel curtida por un sol cuyos rayos a esta altura no son filtrados y costumbres fuertemente arraigadas.

El punto central de Leh es el bazar y sus calles aledañas en las que además de ver a los campesinos de los alrededores vendiendo sus productos encontrarás artículos de montaña de todo tipo, tiendas de alquiler de motos, agencias de trekking y cientos de restaurantes y alojamientos.

Las calles de Leh están bastante limpias para el estándar indio, menos acústicamente contaminadas y son agradables para caminar a pie. Callejeando tarde o temprano acabarás en la subida que conduce al palacio de Leh aunque para tener mejores vistas Continue reading