16-18 Pulau Weh, paraíso de Sumatra

 

Tras la aventura con los orangutanes en Bukit Lawang, viajo en un bus nocturno al norte de Sumatra, a la ciudad de Banda Aceh donde cogeré un barco para pasar unos días de relax en la isla de Pulau Weh junto a Cheng. Nos reencontramos después de año y medio!!

Puse rumbo a la playa de Iboh donde teníamos alojamiento en “Olala bungalows” con vistas al mar y hamaca en el balcón (compartiendo baño te sale el bungalow doble por 5€/día). Lo inesperado fue que en el trayecto esta especie de tuktuk pinchó la rueda así que nos vimos en mitad de la selva tirados!! 😀

La isla de Pulau Weh está muy poco explotada porque la mayoría de turistas van a islas más cercanas a Bali aunque os puedo asegurar que Pulau Weh no tiene nada que envidiar, es un paraíso de agua transparente.

Tu mejor baza para recorrer la isla es alquilar una moto por 100.000 rupias/día(6.40€) y el equipo de snorkel 15.000 rupias/día(1€). Lo intentamos en un día pero hubiera sido mejor en dos porque hay muchos puntos de Pulau Weh en los que parar a hacer snorkel.

Antes de salir de ruta, pide un mapa de Pulau Weh y asegúrate que la moto tiene combustible porque a veces te la dan vacía y en la isla no hay muchos puntos donde comprar una botella de gasolina para repostar.

La ruta que seguimos es Sigue leyendo

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12-15 Sumatra: orangutanes en Bukit Lawang

 

Los 118km por carretera y las 5 horas que tardé hacen que empiece a ser consciente de que la infraestructura de Sumatra está menos desarrollada que la de Malasia, que el islam está incluso más presente en la sociedad y que, efectivamente, uno de los motores de la economía de Sumatra es el aceite de palma.

Accesible a pie desde Bukit Lawang, me uní a un trekking de dos días por el parque nacional Gunung Leuser en busca de alguno de los 7000 orangutanes que lo habitan. La caminata no es apta para cualquiera ya que hay que subir y bajar constantemente, hay mucho barro, se camina por piedras, se trepan raíces de los árboles y el clima hace que estés sudando hasta por los párpados.

Entre los dos días vimos 11 orangutanes. Mi cara era un poema y mi emoción cada vez que veía un orangután era comparables a las de un niño pequeño cuando descubre algo increíble. Si observas los gestos de los orangutanes y las rasgos de la cara son muy parecidos a un humano y me sorprendió Sigue leyendo