Puerto Rico: tablado de piñones y Guavate

Si te gusta la bicicleta una de las mejores rutas de Puerto Rico es el tablado de Piñones. Saliendo desde San Juan, el primer tramo sin carril bici cubre 6km desde el barrio de Condado hasta Isla Verde. Tras pasar Isla Verde hay un carril bici en el lado izquierdo de 4km que te lleva a Piñones.

Y es en el pueblo de Piñones donde realmente empieza la ruta del tablado de Piñones, un carril bici de madera bien señalizado que durante 11km te llevará por playas, manglar, pinos y palmeras. En la carretera hay varios kioskos cada uno con su ritmo para comer aunque es mejor llevarte tu comida y pararte en alguna de las playas desiertas que encontrarás por el camino.

Desde San Juan hay cientos de opciones para hacer excursiones de un día porque Puerto Rico es una isla pequeña que mide 160km de largo por 56km de ancho. El único problema es que necesitarás coche porque el transporte público es un verdadero desastre (como en Estados Unidos) a diferencia de otros países de latino américa donde hay mucha frecuencia y las van llegan a sitios remotos. Sigue leyendo

Al son de San Juan de Puerto Rico

 

San Juan de Puerto Rico nos recibió con música. Los lunes en la terraza Bonanza se baila bomba, música que llegó a Puerto Rico de la mano de los esclavos africanos. Se dice que la nostalgia les llevaba a bailar bomba y a crear letras de canciones a modo de protesta.

La bomba empieza con un solista al que contesta su coro con frases repetitivas Después, aleatoriamente sale gente a bailar y “desafían” a los percusionistas, uno de ellos encargado de seguir el ritmo improvisado del bailarín. Lo mejor es que veáis este vídeo de un lunes en la terraza Bonanza.

Mis ojos dicen que he llegado a una de las ciudades coloniales más bonitas de latino américa. El paseo en bici desde el barrio de Condado hasta el viejo San Juan me lleva por la costa de fortaleza en fortaleza hasta el Castillo de San Felipe del Morro.

Esta fortaleza se construyó para proteger la ciudad de los ataques por mar y su estructura es muy similar a los fuertes que construyeron los españoles en Cuba o en Campeche (Mexico). La última batalla que vivió el Castillo de San Felipe del Morro fue en 1898 cuando los estadounidenses nos derrotaron y perdimos Puerto Rico (mismo año que perdimos Cuba y Filipinas).

Como curiosidad decir que la bandera española todavía luce cuando un barco español atraca en el puerto de San Juan de Puerto Rico. Las encargadas de ondear la bandera son las siervas de María, unas monjas que desde aquel año, más de un siglo hace, conservan la tradición.

No me he cansado de perderme por el centro de San Juan de Puerto Rico porque es bastante agradable pasear entre las casas bajas con las fachadas de colores y doblar cada esquina para oir un nuevo ritmo caribeño. Hay dos bares que me encantaron para tomar una medalla: “Las Palmas” en la calle San Sebastian y “Little New York” un poco más adelante enfrente del mar.

Ha sido genial volver al Caribe, empiezo a pensar que tengo un lado caribeño oculto que sale a flote cada vez que pongo un pie en estas tierras. Esta vez se siente diferente porque en Puerto Rico hay una mezcla de cultura latina y estadounidense que no había visto en otro países de la zona.